Los miembros de las fuerzas castrenses y sus categorías
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En uno de los apartes de la película de acción Jack Reacher, el
protagonista Tom Cruise refiere a uno de los detectives del caso principal, que existen cuatro clases de militares. Habiendo quedado con esa inquietud, me di a la tarea de
profundizar en estas categorías y encontré que cada uno de los militares, entre
los que se encuentran los miembros de la Marina, estarían en una
o varias de las siguientes:
Categorías
El militar por convicción. Es quien, conociendo las bondades
y el beneficio de la profesión militar, la comprende y hace de ella su vida,
transpirando milicia y sentido de compromiso en cada actuación (quien termina por entender su profesión). Esta persona en
algunos casos es considerada por colegas como "el regalado" dada la alta entrega y entusiasmo. Esta
categoría es la ideal en las estructuras militares ya que el sentido de
pertenencia de estas personas los lleva al punto de sacrificar su vida
personal, en beneficio de las misiones que se le asignen. En resumen, viven de
ser militares.
El militar por tradición. Es quien ha podido experimentar desde
muy niño el rol del militar, adoptando posiciones y tomando de sus familiares y
amigos cercanos, características que en un futuro serán moldeadas en el
transcurrir de la carrera. Es aquel que se convierte en militar porque sus
allegados lo son y porque en muchos casos, no ha conocido experiencias
laborales y profesionales distintas.
El militar porque es un trabajo más. Algunos fueron militares por no tener más opciones, por tener una carrera profesional ya definida o porque era el único camino para sobrevivir. Muchos, considerando la labor como la de cualquier otro y buscando obtener una
asignación de retiro que les asegurase su futuro. En esta categoría están los militares que van a
trabajar como lo hace un jornalero a destajo, un soldador por turno, un
operario de una máquina o un agricultor por horas, es decir, aquellos que van a trabajar y
luego de su franquicia, se desconectan de todo lo castrense, como si marcaran tarjeta. Esos que por lo
general están esperando el día del pago "poniendo cara de ocupados" sin entender su verdadero rol en la
estructura militar. Varios de estos ingresaron en "batidas" o aprovechando la facilidad y necesidad en las entidades castrenses de incorporar
personas con situación profesional definida.
El militar porque le apasionan las armas. Son esos que ingresaron
a la vida militar para desarrollar sus habilidades innatas o aprendidas sobre
operaciones tácticas. Son esos que en muchos casos pudieron hacer parte de
cualquier estructura armada pero que ingresaron a la milicia por el uniforme,
el armamento y la adrenalina de disparar y ejecutar tácticas operacionales. En ocasiones, utilizados por superiores malintencionados para llevar a cabo actividades que
en un futuro serán consideradas ilegales.
Según el protagonista de la película, las 4 anteriores serían las
categorías de militares, sin embargo y dada la diversidad, sumo las dos
siguientes:
El lambiscón. Ese que además de analítico, solapado y doble
filo, reúne despreciables actitudes. Es chismoso, es "salamero" con los superiores o con aquel de quien se pueda obtener algo; se arrastra como una víbora, se considera la víctima en
todo y dice no ser culpable de nada; transmite en múltiples canales y caminos su incapacidad, es
malintencionado y sobre todo, es pusilánime. Actúa siempre para su beneficio
individual, nunca para beneficio institucional o corporativo (aunque crea lo contrario) y no da una puntada sin dedal. Es quien en muchas ocasiones ostenta
posiciones y cargos superiores sin merecerlo.
El indispensable. Es ese que cree que sin él las
unidades, las operaciones y las actividades militares no se llevarán a cabo
conforme a lo establecido. Es aquél que conoce trucos operativos para que siempre se le
consulte y se le tenga en cuenta. Su actuar es para preservarse y para estar en
unidades y cargos de su comodidad. Es ese que comúnmente verbaliza en primera persona o utilizando el pronombre yo en la oración,
"mi Coronel, no se preocupe que para eso estoy yo aquí", "yo sé
como se arregla", "yo le doy solución, no se preocupe", "sólo yo lo puedo hacer". Es ese
que nunca enseña al subalterno y que cree que sin él, todo será un
fracaso.
Las dos anteriores categorías se encuentran muy cercanas y por lo general se
mezclan en una categoría que pudiera denominarse el indispensable lambiscón ¡Despreciable categoría por cierto!
En suma, el militar ideal es ese que, conociendo los alcances y
capacidades de su rol, comprendiendo a fondo su institución y sus responsabilidades, teniendo un alto sentido de
compromiso, profesionalismo y dedicación, y entendiendo el concepto de subordinación, adelanta labores impulsando positiva y proactivamente el
cumplimiento de la misión y la visión de la organización militar.
Dejo la siguiente pregunta para aquellos que fueron o son militares:
¿En qué categoría o categorías te
encuentras o encontraste?

Creo que falto una que creó es la más importante y la que define el verdadero militar. La reunión de cualidades de cada una de las categorías anteriores en el buen sentido e interpretacion de cualidades que se enuncian y que si se analizan en el buen sentido son necesarias para armar al militar al 100%
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con el anterior comentario en el sentido de que todos las personas tenemos todos esos matices (me incluyo) pero la esencia es uno de ellos en el que más nos identificamos y en el que mayormente estuvimos concentrados. Haciendo honor a una frase de Joseph Campbell "Todos los dioses, todos los cielos, todos los infiernos, están en ti.“ sacado del libro El Poder del mito.
ResponderEliminarMuchas gracias por los comentarios.
ResponderEliminarSr Mario, excelente investigación, no obstante, dar un porcentaje en cada una de ellas, limita y/o restringe que ese militar pueda camuflarse para su comodidad en alguna otra. Algunos pudimos llegar por tradición, o por un trabajo más, pero el tiempo de compromiso, podría ser superior incluso al del militar por convicción.
ResponderEliminarAtte: El Jack
Me considero un militar por tradición,aunque no culmine exitosamente mi carrera como tal,la marca la llevo en mis actos y en mi alma hasta el último día de mi vida.El Alma Mater me enseñó que aparte de la Familia, la responsabilidad y el amor por Ella son los valores primordiales en la vida y el actuar de todo marino,ese es uno de los motivos por lo que se auto califica como "Caballero de Mar".Grandes experiencias quedaron plasmadas en mi memoria, ejemplos de compañerismo y hermandad que solo se vive a bordo,sobre llevando un mal tiempo,la guardia de amsnecida ,el aseo a "los Jardines" cuando recluta,la franquicia hasta las 11 pm porque eres soltero y muchas que se me escapan,enriquecen el diario actuar del Lobo de Mar, orgulloso de su bandera y de La Marina,como cariñosamente le llaman.
ResponderEliminarIngrese con una carrera pero no significa que estuviera buscando un trabajo, me considero que fuí una militar por tradiccion, ya que en tuve un padre militar, amo las Fuerzas Militares y las llevaré siempre en mi corazón hasta el fin de lis confines ♥️
ResponderEliminarDe acuerdo!
ResponderEliminarFelicitaciones mi jefe Mario. De acuerdo con su apreciación..!
ResponderEliminarFelicitaciones por la investigacion pero falto una el infiltrado
ResponderEliminarMario, volví a leer tu análisis, felicitaciones. Fue tema de discusión entre algunos compañeros. Feliz dia
ResponderEliminarjajajaja Que buen articulo, estos temas lo he hablado con amigos del ejercito, y como cosa rara muchos se pondrán en la categoría de la convicción y el patriotismo engañandosen ellos mismos. Por mi parte inicie con mucha convicción pero termino siendo para mi un trabajo mas. Pues no vale la pena sacrificarse en una institución donde reina la arrogancia y la arbitrariedad. Donde la ley del embudo permite pasar por encima del que sea para los propósitos personales de muchos comandantes.
ResponderEliminarGracias por los comentarios. Me animan a seguir escribiendo sobre distintos tópicos.
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