Los estragos de la hiperconectividad y la infoxicación
Tiempo de lectura: 5 minutos
El 2020 ha evidenciado nuestra dependencia de la tecnología,
lo que por supuesto ha derivado en que para estar informados y poder rendir en
las labores desde casa o remotamente, es necesario aceptar, autorizar, tolerar
y aprobar que a nuestros equipos les sean insertadas cookies de páginas
electrónicas y aplicaciones las cuales acceden a mucha de la información que se
encuentra en dichos dispositivos, con las consecuentes vulnerabilidades y
afectaciones en seguridad.
Estudios recientes señalan que en algunos países casi el 70 % de la población recibe la información (mucha de ella inane) a través y exclusivamente de las redes sociales Twitter y Facebook, lo que trae consecuentes inconvenientes acerca de la veracidad y rigor investigativo de los datos que circulan en mencionadas redes. Así las cosas, ¿Cuál es el verdadero interés para que los ciudadanos estén entretenidos en temas estériles, infoxicados (atiborrados de información inútil) y embebidos en sus pantallas electrónicas? ¿controlarnos?
El experto español en geopolítica Pedro Baños refiere con relación a esto, lo siguiente:
"la geopolítica actual va mucho más allá de los límites geográficos concretos para convertirse en el ejercicio de un geopoder con ambiciones universales. Se materializa en la permanente rivalidad por el control de toda la humanidad. Y la forma mejor, la más completa, de lograr dicho control es actuar sobre la mente de las personas, lo que hoy es más sencillo que nunca gracias a las nuevas tecnologías".
Martin Hilbert
A pesar de que estamos en Latinoamérica, una región de países en vías de desarrollo, la norma indica que cada vez las poblaciones están más hiperconectadas debido a la oferta de dispositivos, programas y aplicaciones, y a que cada vez estamos más conectados de formas digitales diversas, posibilitando además del control personal/mental, una mayor intensidad para el logro de los objetivos (cualquiera sean). La diferencia actual es que la tecnología se masifica rápidamente y es global.
Cabe destacar que las fuerzas del orden están cambiando sus denominaciones a través de nuevas o renovadas doctrinas (como la Damasco en Colombia) y a cambios en la jerga y en las actuaciones castrenses. Las hoy operaciones psicológicas pasarán a llamarse operaciones de influencia, las cuales buscarán influir en la mente de los pobladores y adversarios, y ya no sólo en la de los combatientes o los militares propios.
Doctrina Damasco
¿Cómo controlan? La clave y base es a través de lo que conocen de cada uno de nosotros. El primer paso es y será vigilar. Esa vigilancia se realiza -previa aprobación nuestra- en las redes sociales (por lo que publicamos) y a través de las aplicaciones que utilizamos en nuestros dispositivos.
Es posible que debido a dicha vigilancia, se sepan tantas o más cosas de las que ni nosotros mismos sospechamos. Los perfiles psicológicos que se estructuran con nuestros datos son tan perfectos que muchas veces el círculo más íntimo, desconoce. Vale recabar que todo lo que hacemos en los medios electrónicos, va dejando un rastro, va dejando una huella. Y todos esos millones de datos, de clics, son analizados por algoritmos e inteligencia artificial, permitiendo establecer perfiles sobre cómo, cuando, donde y porqué actuamos.
"Donde hay clic, hay rastro"
Eliot Spy
Una vez establecido el perfil, actúan para condicionar mentalmente tanto de forma individual como de forma colectiva: por barrios, por comunas, por localidades, por ciudades y por regiones. Los principales beneficiados de esa hipervigilancia e hiperconocimiento sobre nosotros, son el mundo económico/comercial; y el mundo político. Pero ¿Cómo se lleva a cabo ese control?
- En libro "El Dominio Mental" Pedro Baños dice: "Si nos colman de entretenimiento (masivo, gratuito) estéril, jamás podremos adquirir conocimientos enriquecedores que nos permitan construir nuestro propio pensamiento crítico, dudar de las permanentes imposiciones". Cuando surge un problema estructural nacional al que deberíamos prestar atención, de repente y no por casualidad, surge algo que nos entretiene todavía muchísimo más y que nos tiene enfrascados en discusiones vanas.
- Deshumanizándonos y haciéndonos mas crueles, indolentes y carentes de bonhomía.
- Subyugando a los estados nación mas débiles para obtener de ellos además de territorios, sus bienes materiales y riquezas.
- Volviéndonos pasivos y desesperanzados ante el futuro.
- Convirtiéndonos en dependientes de un gran poderoso.
- Infoxicándonos con datos poco útiles.
- Tomando control y acabando las democracias.
Conclusión
Por todo lo anterior y en suma, la sociedad en su conjunto tiene que hacer un esfuerzo para no permitir que se nos lleve a estos estados de pasividad absoluta, por ello, debemos exigir tener buenos dirigentes, dirigentes que cumplan con los requisitos de honradez, de transparencia y de verdadera y consciente vocación de servicio. Y eso lo tenemos que exigir los ciudadanos.
De momento que podemos hacer:
- Contar con la estricta cantidad de dispositivos electrónicos.
- Descargar aplicaciones de repositorios confiables.
- Leer los acuerdos de confiabilidad de las aplicaciones.
- Informarse de plataformas reputadas y con experiencia en periodismo.
- Disponer de un momento en el día para informarse y consultar redes sociales.
- Compartir en las redes sociales, lo estrictamente necesario.
- Leer y capacitarse permanentemente.
Referencias
https://www.bbc.com/mundo/noticias-54973925
López, Alfonso. La manipulación del hombre a través del lenguaje, 2001.




Excelente escrito, desafortunadamente nuestras generaciones futuras ya vienen con ese chips incorporado, no les gusta leer, no analizan, solo reenvían lo que ven y creen todo lo que publican en las Redes Sociales.
ResponderEliminarExcelente, pienso que en las escuelas también deberían implementar un espacio en la clase de informática dedicada al manejo adecuado de las redes sociales y en general el manejo seguro de Internet.
ResponderEliminar