El fuero y la palabra de honor
Por estos días de manera insidiosa y persistente,
se vienen utilizando en Colombia todas las formas para mancillar el honor y la
legitimidad de las Fuerzas Militares, como representantes del pueblo ante las
amenazas del Estado. La historia de hoy acude en precisarnos donde nació el
concepto FUERO y como este está intimamente ligado a la palabra y el honor
militar. El relato es digno de ser conocido por quienes tienen apego por las
Fuerzas Militares, por aquellos que se encuentran confundidos por los adalides
de las banderas de "equidad" y quienes comprenden la importancia de
la defensa para el mantenimiento de los Estados-Naciones. Éste se resume
a continuación:
A la caída de la ciudad de Querétaro, quedó prisionero de los
"Juaristas", el General don Severo del Castillo, Jefe del Estado
Mayor de Maximiliano. Fue condenado a muerte y su custodia se encomendó al
Coronel Carlos Fuero. En la víspera de la ejecución del general don Severo Del
Castillo, el Coronel Fuero fue despertado por su asistente diciéndole que el General
del Castillo, deseaba hablar con él. El Coronel Fuero se vistió de prisa y
acudió de inmediato a la celda del condenado a muerte. No olvidaba que el
General don Severo Del Castillo, había sido amigo de su padre.
- General Del Castillo: Carlos, perdona que te haya hecho despertar. Como tú
sabes me quedan unas cuantas horas de vida y necesito que me hagas un favor.
Quiero confesarme y hacer mi testamento. Por favor manda llamar al padre Montes
y al licenciado en leyes José María Vázquez.
- Coronel Fuero: Mi General, no creo que sea
necesario que vengan esos señores.
- ¿Cómo? - se irritó el General Del Castillo. Deseo arreglar las
cosas de mi alma y de mi familia, ¿y me dices que no es necesario que vengan el
sacerdote y el notario?
- En efecto, mi General - repitió el Coronel Republicano. - No hay
necesidad de mandarlos llamar. Usted irá personalmente a arreglar sus asuntos y
yo me quedaré en su lugar hasta que regrese.
El General Don Severo se quedó estupefacto. La muestra de confianza que le daba
el joven Coronel Fuero, fue inesperada.
- Pero, Carlos - le respondió emocionado el General. - ¿Qué garantía
tienes de que regresaré para enfrentarme al pelotón de fusilamiento?
- Su PALABRA DE HONOR, mi General - contestó el Coronel Fuero.
- Ya la tienes - dijo el General Del Castillo abrazando al joven
Coronel.
Salieron los dos y dijo el Coronel Fuero al encargado de la guardia: - El
señor General Del Castillo, va a su casa a arreglar unos asuntos. Yo me quedaré
en la celda en su lugar como prisionero. Cuando él regrese me manda usted a
despertar.
A la mañana siguiente, cuando llegó al cuartel el superior de Fuero, General
Sóstenes Rocha, el encargado de la guardia le informó todo lo sucedido.
Corriendo fue Rocha a la celda en donde estaba Fuero, a quien encontró
durmiendo y despertó moviéndolo.
- ¿Qué hiciste Carlos?, ¿Por qué dejaste ir al General del Castillo?
- Ya volverá - le
contestó Fuero. - Y si no lo hace, entonces me fusila a mí.
En ese preciso momento se escucharon pasos en la acera.
- ¿Quién vive? - gritó el centinela.
- ¡México! - respondió la vibrante voz del General del Castillo.
- Y un prisionero de guerra.
Cumpliendo su PALABRA DE HONOR volvía Don Severo para ser
fusilado.
El final de esta historia es feliz. El General Severo del Castillo, no fue
fusilado. Rocha le contó a don Mariano Escobedo lo que había pasado y éste a
don Benito Juárez. El Benemérito, conmovido por
la magnanimidad de los dos militares, indultó al General y
ordenó la suspensión de cualquier procedimiento contra el Coronel Fuero.
Ambos eran hijos del COLEGIO MILITAR, ambos hicieron honor a la Gloriosa
Institución. Ambos hicieron honor a su palabra.
De ahí deriva la palabra "Fuero": tener "Fuero" es
tener un privilegio, que debe sustentarse en la PALABRA DE HONOR y en un
juramento...
...Muchos han olvidado lo que es tener: "PALABRA DE HONOR" para
eludir sus responsabilidades, evitar sus compromisos y engañar, muchas veces
hasta a sus más allegados, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo, a su
empleador.
En 1892 murió don Carlos Fuero. Una calle en la
ciudad de Saltillo, Coahuila y una en Parral (México), llevan su nombre.
AFORTUNADAMENTE AÚN EXISTEN MUCHAS
FAMILIAS QUE INCULCAN A SUS HIJOS HACER HONOR A LA PALABRA
Referencias:
Revista Raiz y Conciencia No.86. Revista de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Marzo de 2014.
Don Carlos Fuero, el origen olvidado del honor en https://www.youtube.com/watch?v=cZcN6fX1r4U
Agradecimiento a Adolfo Ceballos por compartir tan maravillosa historia.
Excelente escrito señor Mario, ojalá este tipo de documentos se expusieran en las Escuelas de Formación, lugar de dónde se han perdido el carácter, milicia, respeto y sobre todo honor Militar.
ResponderEliminarExcelente artículo Mario, lamentablemente en la actualidad el significado de esa palabra ha sido, unas veces manipulado por quienes ostentan un grado militar para disfrazar un abuso y/o sacar un provecho, y otras veces mancillado por quienes por ignorancia u obedeciendo intereses oscuros, pretenden socavar la institución militar desde sus principios y valores más sublimes, un abrazo
ResponderEliminarMi admiración sr mario barboza
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